Callejera y Urbana

La fotografía callejera y urbana es, por motivos de espacio y tiempo, la disciplina que más suelo practicar y me encanta hacerlo muy cerca de casa, es por ello que los que me conocen suelen asociarme ya en su mente con una cámara colgada al cuello.


migra!

«Sólo con esfuerzo se puede obligar a la cámara a mentir: básicamente es un medio honesto.»

Edward Weston

Fotografiar en la calle

Para mi la fotografía callejera supone todo un reto. Necesito cierto nivel de confianza para sentirme libre de decir o actuar como pienso, es decir, mostrarme como realmente soy, pero en cuanto lo consigo, no hay quien me detenga ya.

Arte o documentalismo

La consideración de Arte es más ambiguo de lo que podemos imaginar y por eso es que en el mundo fotográfico existe tanta diversidad de opiniones. Yo creo que la fotografía callejera no le debe nada a ninguna disciplina otra artística o plástica, como la pintura o la escultura entre otras. Sin embargo, debido a que todavía me sigo considerando multidisciplinar, me alimento mucho de ese tipo de expresiones artísticas y no puedo evitar intentar plasmar ciertas pinceladas de su mismo lenguaje visual en mi fotografía urbana y callejera.

Yo creo que la fotografía callejera no le debe nada a ninguna otra disciplina artística o plástica.

Mi ética

El límite entre lo que puede ser sentido del humor y ofensa puede ser tan ínfimo que resulta muy sencillo sobrepasarlo pues cada uno se marca el suyo propio y lo que para mi puede ser inocente y sin pretensiones de faltar al respeto, a otra persona le puede parecer todo lo contrario y si alguien que protagonice alguna de mis publicaciones, se ve reconocido en ellas y no desea formar parte de mi galería, solamente tiene que comunicarse conmigo mediante el formulario de contacto habilitado en la página correspondiente.

Las personas que aparecen

Trato siempre de fotografiar escenas que no muestren momentos ínitimos o que puedan ridiculizar a sus protagonistas o atentar contra sus derechos al honor e imagen, intento ser siempre muy cuidadoso con ello y muchas veces me encuentro escenas que quizás algún otro irresponsable fotografiaría para obtener interacción en redes sociales buscando un «me gusta» mientras que yo ni siquiera apunto mi cámara hacia el sujeto. Otra de las líneas rojas que no traspaso es la fotografía de menores de edad, si en alguna vez expongo una imagen o es porque me gusta para mi colección privada o porque es algo necesariamente noticiable y, en cualquier caso, con permiso de los tutores legales.

Puede resultar muy fácil pasarse ciertos límites éticos… para evitarlos deberíamos ejercitar la empatía.

En cuanto a los adultos, intento actuar de manera muy cauta buscando encuadres en donde no sean en absoluto reconocibles o que en la escena aparezcan como elementos meramente accesorios. Sin embargo, los seres humanos tenemos la gran habilidad y capacidad de reconocernos a nosotros mismos incluso allí donde el resto del mundo no puede hacerlo. Si por casualidad te reconoces en alguna imagen y no quieres que figure en la galería, no dudes en ponerte en contacto conmigo a través de los medios que te indico en la página de contacto.

¡Gracias por tu atención!