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Aproximación y Macro Naturaleza

Mauremys Reevesii

También conocida como tortuga china crestada, nos econtramos ante un ejemplar muy singular y en un serio problema, pues se enfrenta a una posible e inminente extinción.

Hace ya unos ocho años que entró a formar parte de nuestra familia una apacible y hermosa tortuga acuática que recientemente he descubierto que pertenece a una especie con un futuro muy incierto. Debido a sus características, ha sido capturada para venderla como mascota y también para la producción de alimentos y medicinas. Es un animal que puede llegar a medir unos 12 centímetros de caparazón los machos y las hembras podrían llegar a los veintidós o incluso veinticuatro. Su alimentación es variada: vegetales, carnes, pescados e insectos; aunque si no están en su hábitat natural debes complementar su dieta con pienso.

Hemos procurado siempre tenerla en un lugar amplio y bien alimentada. Hasta que pasó su adolescencia la mantuvimos protegida con un microclima controlado con una temperatura de 24-25ºC. Es un animal que no muestra agresividad aunque sí sorprende su agilidad para atrapar el alimento y lo rápido que se mueve en terreno seco.

Al objetivo, que no era macro, le acoplé dos tubos de extensión para poder reducir al máximo la distancia mínima de enfoque, uno de 10mm y otro de 16mm.

Debo decir que siempre nos ha resultado curioso y extraño no haber podido encontrar compañeros de la misma especie en las tiendas de animales, por la peculiar forma del caparazón las podíamos diferenciar. He leído que en ciertas épocas se pueden encontrar y adquirir a un precio de entre 15-20€ pero yo no he visto nunca otro ejemplar.

Hubo un tiempo en el que temimos que se tratase de la famosa tortuga acuática americana por su persecución en nuestro país. Sin embargo, había ciertos detalles que cuando se las comparaba confirmaban que no era una Trachemys Scripta Elegans.

Siempre nos había llamado mucho la atención la forma de su caparazón, con esas crestas que no veíamos nunca en las tortugas que las tiendas ponían a la venta.

Así que realmente, no he podido llegar a conocer su verdadero origen hasta que me ha dado por realizar esta sesión de fotografías con un modelo tan hermoso. Una vez reveladas las fotografías investigué con calma aprovechando los detalles que me mostraban las imágenes y entonces me llevé la sorpresa del año.

Resultó que nuestra pequeñina está incluida en la Lista Roja de especies protegidas y aún no tengo demasiado claro cómo pudo ser que llegase a nuestro hogar, pues no creo que quién se la había regalado a mi hija fuese consciente de lo que tenía entre manos.

Se sabe cuando llegan a la madurez porque mostrarán su órgano reproductor, una especie de “gramoide”… si conoces la saga cinematográfica “Temblores” sabrás de lo que te hablo.

No se encuentra mucha información sobre este tipo de tortuga acuática, que roza la extinción. Ahora que conozco sus raíces, el sentido de la responsabilidad crece en nuestra familia y nos inquieta al mismo tiempo, pero estamos contentos de que su destino la uniese a nosotros donde ha recibido cariño y buen cuidado además de una buena calidad de vida que espero podamos seguir ofreciéndole durante muchos años más.

Físicamente va imponiendo bastante, ha crecido bien y superado ya los once centímetros de caparazón y nunca ha padecido enfermedad alguna. Se la ve una tortuga alegre, muy atenta y no pierde detalle. Disfruta mucho escuchando a mi hija tocar el piano y nos sigue sin perdernos de vista cuando estamos cerca de su casita. A su manera, desde el gran espacio que le hemos montado para que pudiese crecer sin sentirse enjaulada, se muestra participativa e interesada en las cosas que hacemos en familia y, algo que me ha sorprendido siempre mucho, además de la música parece en ocasiones parece muy interesada por las imágenes que emite el televisor.

Nuestra tortuga tiene, desde que llegó, un nombre que aunque extraño, le viene que ni pintado. No me preguntéis porqué, pero en su día la llamé Thörum Skjaldbaka que viene siendo algo así como Las runas de Thor Tortuga. No nos gustaría separarnos de Thörum a no ser que sepamos que lo van a cuidar bien y que la supervivencia de su especie dependiese de este ejemplar. Pero, por ahora, esperábamos pasar muchos más años disfrutando de su compañía.

Todas las fotografías se han realizado sin el uso del flash y sin causar el menor estrés a nuestra mascota.

Quisiera dejar un mensaje final a quienes en sus domicilios cuentan con animales de compañía de este tipo. No los abandones, puedes causar un gran daño a la fauna autóctona y a tu mascota. Si no quieres saber más de ella, consulta con un especialista que te sabrá asesorar. No dejes reptiles ni otros pequeños animales sueltos sin haberte informado bien acerca del impacto que puede tener esa hipotética “puesta en libertad” descontrolada.

Por Anxo Dafonte

Soy recolector de recuerdos por devoción y colaborador en DESDE CÁMARA (desdecamara.com). Me gusta tanto la Fotografía porque me hace sentir y divertirme tanto como errores cometo, que no son pocos.

4 respuestas a «Mauremys Reevesii»

Una entrada que me alegra que publicases, pueses necesario concienciar a la gente de la importancia de cuidar bien a las mascotas. En vuesteo caso la responsabilidad no es poca con una especie en peligro de extinción.
Un abrazo y buena semana.

No sé si son de la misma especie o no, pero aquí en la estación de Atocha en Madrid dónde está el invernadero había cientos de ellas. La gente que las tenía en sus casas las abandonó allí y las soltó en unos pequeños estanques que había en el invernadero. Se reprodujeron de tal forma y había tantas, que el ayuntamiento las trasladó a un centro de fauna en Navas del Rey. Supongo que esto ha de concienciar a la gente que tiene mascotas y las abandona, porque si adoptas una mascota es para mimarla y cuidarla como haces tu y tu familia, no para dejarla tirada.
Un abrazo y pasa muy buen día¡¡

Posiblemente sean de especies variadas. Las propias tiendas no saben diferenciarlas bien, pues es habitual encontrarlas todas juntas en el mismo acuario. Es tan habitual como regalar una de ellas y que a los dos meses la hayan abandonado o, peor aún, tirado por el retrete… no son pocos los que se olvidan que tratan con seres vivos y que sienten.

Gracias por comentar, buen día y, perdona si te llegó un correo se prueba “Lorem Ipsum” porque parece ser que se dejaron de recibir las actualizaciones del blog y estuve trabajando en ello para solucionarlo. Un abrazo.

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