El fotógrafo no sólo debe detenerse a registrar lo objetivo, lo que existe delante del sensor de su herramienta principal. A medida que avanzamos necesitamos registrar aquello que tenemos en nuestro interior, nuestras visiones más profundas y personales.


cogitatio

«Por lo que a mi respecta, no conozco más audiencia que yo mismo.»

Joel Meyerowitz

Descubrirse uno mismo

La fotografía de autor nos muestra la verdadera personalidad del fotógrafo.

Cuando hablamos de fotografía de autor no son pocos los que se refieren a cualquier imagen que transforman de una fotografía fallida. Esto termina siendo detectado por un observador avezado.

La fotografía de autor es la que habla de su propia personalidad. Al tratarse de algo íntimo y personal, el fotógrafo tiene que buscarla. El resultado de la toma dependerá del estado de ánimo del mismo.

Escenarios

Los escenarios pueden ser muy variados. Más o menos complejos. Pero la fotografía de autor debe ser premeditada, planificada. El fotógrafo debe visionar aquello que quiere hacer antes de comenzar a exponer. Cualquier improvisación resultará un desastre.

Los escenarios pueden ser múltiples, al igual que las técnicas; pero siempre serán premeditados y muy bien estudiados, nada sucede por azar.

La calle

En mi caso, cuando practico fotografía en ambiente urbano, suelo intentar también algo totalmente distinto. Movimientos intencionados de cámara, juego con los desenfoques que nos proporcionan los diafragmas abiertos y, también con la velocidad de obturación.

Es un escenario complejo y generalmente descontrolado, pues en la calle todo puede suceder y cambiar de un instante para otro.

Miniaturas

Me encanta el trabajo con miniaturas. Cuando hablamos de miniaturas nos referimos a escenarios controlados y preparados. Yo suelo prepararlos en mi propio hogar pero también podría ser en exteriores. Estas preparaciones tienen como punto positivo que el autor lo controla absolutamente todo. El punto negativo es el trabajo que dan. Pero lo más importante es que podemos detenernos a probar hasta conseguir aquello que buscamos.

El autor trata de impregnar al objeto retratado con su propia personalidad

Me gusta jugar con humo, muñecos de mi hija, adornos de la casa y objetos cotidianos.

El bodegón

También le llamamos Naturaleza Muerta aunque es un nombre que no me gusta demasiado. Para mi cualquier objeto tiene su propia vida. Quizás no sea una vida al uso, pero vida a fin de cuentas. Preparar un bodegón difiere de una miniatura. En la miniatura buscamos contar una historia mientras que el bodegón le damos toda la importancia al sujeto.

A pesar de ello, cuando no se trata de un trabajo para una empresa o producto en concreto, el autor puede buscar realizar un bodegón personal. En este tipo de bodegones, jugamos con nuestros pensamientos y sentimientos. Tratamos de impregnar al objeto retratado con nuestro propio ser. Son bodegones muy subjetivos.

La fotografía de autor es tan personal que su interpretación es a veces imposible para un observador.

La interpretación

Generalmente, la fotografía de autor es tan personal que resulta difícil de comprender para el espectador. Es por ello que no estamos ante una disciplina de grandes salidas profesionales. Su destino suele ser la obra personal del fotógrafo o exposición dedicada al mismo.

Pero el verdadero significado de una obra de autor es muy posible que se vaya a la tumba con su desaparición.

¡Gracias por tu atención!