Alguien dijo alguna vez que cuando fotografías en color lo haces de la ropa y cuando retratas en blanco y negro lo haces del alma. Yo creo que ya por el mero hecho de retratar a alguien estás inmortalizando su alma. La fotografía de retrato es un acto de gran responsabilidad y una muestra de enorme generosidad.


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«Un retrato es una foto de alguien que sabe que está siendo fotografiado y que desde ese momento, junto con el fotógrafo, toma conciencia de que ya es parte de la toma.»

Richard Avedon

Comenzar por uno mismo

Me encanta retratar a las personas. Es una disciplina que quizás sea más delicada a la hora de exponerla pues requiere de los permisos necesarios ya que va ligada con los derechos de imagen del retratado además de los de autor del fotógrafo y, los primeros, pueden ser revocados en cualquier momento sin que nada pueda hacer el fotógrafo para evitarlo.

Me costó mucho ponerme delante de una cámara hasta que comprendí lo egoísta que estaba siendo. Desde entonces, de vez en cuando intento algún autorretrato y me parece una práctica muy relajante y desestresante.

Para poder retratar estoy convencido de que debemos sentir empatía. Conocer lo que siente alguien enfrente a tu cámara es imprescindible para poder guiarlo y sobre todo para sacar todo su potencial.

Para ello, una práctica saludable es comenzar por uno mismo y practicar autorretrato, algo que es mucho más complejo de lo que a priori pueda parecer.

El secreto está en la Luz

Saber iluminar es básico para obtener un buen retrato. Los teléfonos móviles y la inteligencia artificial han crecido tanto que hoy cualquiera se cree que puede realizar un retrato aceptable.

Sin embargo, la inteligencia artificial es sólo eso, una inteligenca carente de sentimientos. Por muy bueno que sea una máquina eligiendo profundidades de campo y enfocando, el mensaje no llega si no se complementa con una buena iluminación.

Cuando alguien me dice que sólo le gusta fotografiar con luz natural, le creo, pero también dudo de que se haya preocupado por aprender a utilizar la artificial, la única de la que tendrá control absoluto.

Iluminar en fotografía de retrato es la clave, no hay más. Se puede conseguir un buen resultado con luz natural, pero no es controlable.

El fotógrafo debe aprender a controlar todo lo que es bañado por la Luz y generalmente la natural no es suficiente, necesita complementarla con algún otro punto dirigido por él mismo.

Ver a través de la mirada

Los ojos del retratado son literalmente un espejo; y, en el sentido figurado, también. Me encanta cuando llevas tu imagen a la computadora para proceder al revelado y al ampliar esos ojos descubro los secretos más íntimos del acto fotográfico.

La regla de la mirada… la regla de los tercios… demasiadas reglas que en el fondo nos hacen fotografiar a todos igual… pero, ¿por qué no se tratan con el mismo cariño las propiedades de la Luz?

La mirada del sujeto no sólo nos contará una historia relacionada con el mismo sino que también será el medio por el que aflorarán nuestros errores como fotógrafos.

El equipo

Cuando comenzamos nos obsesionamos con el equipo y buscamos siempre aquellos que producen unos desenfoques magnificados por grandes sensores y objetivos extremadamente luminosos, realizando una inversión de capital de enorme importancia para luego no saber enfocar más allá de las pestañas.

No es con qué, es cómo, cuándo y por qué.

Otros equipos que supuestamente gozan de menores prestaciones podrán conseguir mejores resultados porque lo único que hace falta es interés por saber lo qué se está haciendo.

¡Gracias por tu atención!