Sobre mi

No te preocupes, TODO VA A SALIR BIEN, tras haber leído este “Sobre mi”, tu cabeza seguirá en su sitio. Así que dale pa’lante sin más dilación que te aseguro que o te hago sonreír o te quedarás con ganas de darme una paliza, pero indiferente seguro que no te voy a dejar.

¿Quién soy? ¿De dónde vengo?

Este soy yo, Anxo Dafonte, te podré parecer ya algo mayorcito para meterme más en serio en esto de la fotografía, pero si algo puede quedar de mi cuando me vaya, quizás sea mi visión fotográfica, mi lenguaje de expresión más sincero.

Me gusta viajar y conocer sitios, sobre todo los montañosos… lástima que Don Dinero no me quiera demasiado y no poder gastarlo en dar vueltas alrededor del mundo y, por supuesto, llevarte conmigo.

Adoro la montaña llevo mucho mejor el frío que el calor. Es por ello que soy muy feliz donde vivo pues por falta de bosques y montañas, no es.

Soy un tipo de los que se dice autodidacta, no puedo vivir sin tener algo cerca que estudiar. Uno de mis mayores defectos es que todo me lo apunto en notas y cuadernos. No paso sin lápiz y papel a mano.

Es muy fácil verme por ahí con una cámara de fotos al cuello, una bolsa o mochila y, haciendo el payaso… pues eso también se me da muy bien.

Pero también puedo llegar a concentrarme mucho y trabajar de forma muy seria y formal. En realidad, aunque a veces no lo parezca, me gustan las normas y también cumplirlas.

Mi equipo

Como buen amante de la fotografía, no me falta nunca un buen monopié, lo llevo a todas partes pues no podrás saber nunca cuando necesitas estabilizar perfectamente la cámara. En ocasiones, puedo llegar a usar trípode.

Por supuesto, no escatimo en gastos. La inversión en equipo y estudio es brutal, tanto que antes de hacerme con ello me tocaba comérmelo con patatas fritas.

El esfuerzo siempre vale la pena, pero cuidado con hacer muchos posados porque igual si un día estás en peligro, tras acostumbrar a todo el mundo con ellos, nadie te va a tomar en serio… vaya, ¿te suena de algo esta afirmación? Pues sí, al cuento del lobo.

Mis inquietudes

Cuando las cosas no salen como yo quiero, puede que empiecen los problemas. Mi cara puede entonces comenzar a desfigurarse y se me derrite un poco la sesera. Entonces me bloqueo y me entra el hambre.

Llega entonces el momento de descansar, sentarse en la silla de pensar y tomarse un tentempié para reponer fuerzas… para que las ideas vuelvan a fluir y las imágenes tomen de nuevo forma en mi cerebro.

Y todo esto es posible porque soy un friki de la fotografía, me vuelvo loco por esta afición, se me olvida todo para quedarme con aquello que aparece encuadrado a través del visor o de la pantalla.